Infinito de David Jiménez

Infinito de David Jiménez

 

Una mano abre el libro y se queda en la cubierta para siempre. El humo es un animal, o una escritura, la luna es sólo un punto hoy, el vagón duerme pero tú no, ya en la estación una escalera es tu almohada. Pero antes te dibujo, tu perfil y ese tren cerrado, abierto al tronco de un árbol quemado. En el velo de la mujer había un signo. La carta enviada no llegó a tiempo, tu mano abierta la esperaba. La calle vacía, la puerta abierta, en la ventana tu reflejo ya antes de que llegaras. Encontré por la calle un hombre que iba a encontrarte en la esquina de un muro blanco. En esta otra calle hay una palabra escrita pero no sé si es un mensaje, si miro de cerca parece otra cosa. La puerta se cierra. Ya no veo sus pasos, sólo escucho, no recuerdo si el armario vacío es el de antes o el que dejaste, dibujo una despedida, he encontrado la piedra. Recorro la calle, una gota resbala por el suelo y se acerca como una mirada a la otra, los árboles pasan, el cielo limpio se queda. El silencio es hoy tan blanco como el de este papel infinito, en él escribo un libro entero para tí. Con signos que no entiendo, con cosas que no han pasado.

Sólo estamos donde al principio.

David Jiménez